Ese sueñito que nos ataca frecuentemente luego de almorzar o darnos una buena comilona, tienen nombre y apellido: Marea Alcalina. Este efecto que nos causa fatiga durante horas laborales (o no) posterior al medio día es algo completamente normal y fisiológico. Se trata de un trastorno metabólico que nos afecta más por los síntomas  comprometedores que causa, que por el daño en sí que le puede plantear al paciente.

Existen varios tipos de trastornos de equilibrio ácido-base en el cuerpo (con diferentes consecuencias) y se pueden desarrollar en una de tres formas: 1) por la disfunción de los órganos reguladores primarios, 2) por la administración exógena de drogas o alimentos que alteran la capacidad del organismo para mantener el equilibrio acido-base normal o 3) por el metabolismo anormal que supera la capacidad de funcionamiento de los mecanismos de defensa normales. En este caso en particular, nos concentraremos en el caso 2, ya que justo es la causa que explica el tema de esta semana.

Es importante aclarar que podemos llegar a evitar los síntomas de sopor o somnolencia causados por la marea alcalina, pero como mencionamos anteriormente es un efecto fisiológico normal y por ningún motivo podemos llegar a pensar que es algún tipo de enfermedad. Salvo el caso de que nos ocurra muy constantemente y no necesariamente por un consumo excesivo de comida en cada tiempo, en este caso puede tratarse del desarrollo de diabetes mellitus, siendo así el caso, si les recomendaría ir a realizarse los exámenes pertinentes.

Explicación

Al comer, el tracto digestivo enciende las alarmas, por así decirlo, y empieza a segregar ácido clorhídrico (HCl) para poder digerir el alimento consumido. Con el aumento de iones Cl-, el cuerpo trata de compensar el desequilibrio de pH y produce bicarbonato de sodio. Este intercambio de iones, hace que el cerebro se concentre en regular el pH natural del cuerpo y deja a un lado la producción de sangre, lo que resulta en una alta concentración de bicarbonato en la sangre (de ahí el nombre marea alcalina) y también es la causa de sensación de fatiga o somnolencia (por falta de sangre).

Entre más pesado o difícil de digerir sea el alimento consumido (carnes rojas, grasas, etc.), más concentración de Cl- tienen que segregar los jugos gástricos, más bicarbonato se concentra en la sangre, y por ende, es más factible que sintamos ese sopor luego de comer. La marea alcalina puede llegar a sentirse desde 5 minutos luego de ingerir el alimento hasta durante las siguientes 2 horas.

El páncreas juega un papel muy importante en la disminución de sensación de pesadez, al contrarrestar el desequilibrio ácido-base provocado al comer, mediante la secreción de líquido pancreático en el intestino delgado. Este tiene un pico de producción alrededor de 1 hora después de haber comido, lo que ayuda a contrarrestar los efectos de la marea alcalina.

Recomendaciones para evitarla

Para disminuir o evitar las sensaciones de adormecimiento causados por la marea alcalina, se recomienda mucho salir a caminar por 10 o 15 minutos luego de almorzar, esto para ayudar a la digestión y producción de sangre. Si no se puede seguir esta recomendación, por lo menos traten de evitar comer grandes porciones en sus tiempos de comida, esto se puede lograr desayunando una comida completa (ayuda a calmar el hambre durante el resto del día), haciendo meriendas entre comidas, evitando a toda costa hacer grandes saltos de comida y por supuesto, comer comidas saludables y que sean de fácil digestión para su cuerpo.

Yo sé que en estas épocas de glotonería es difícil evitar comer en exceso y comidas pesadas, pero siempre es bueno recordar que masticar bien ayuda mucho a la digestión, así que al menos, si no va a poder evitar comer de más, mastique bien durante cada bocado.

Bibliografía:

Grenvik, A., et al. 2000. Tratado de medicina crítica y terapia intensiva. 4 ed. Editorial médica panamericana, España.

Consumo excesivo de grasas produce la “marea alcalina”. 2018. Redes del sur, México.

CNC. 2017. Marea alcalina ¿Cómo evitarla?

Categorías: Mito o realidad

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *