El aceite de coco, junto con el aceite de oliva por ejemplo, han sido de los pocos lípidos catalogados como “saludables” en los últimos años. A pesar de generar las mismas calorías por porción que otros lípidos como el aceite de palma o el tocino (grasa porcina), estos macronutrientes obtenidos por estos frutos, generan una percepción bastante aceptable para la sociedad.

El término correcto para referirse al concepto químico de las grasas y aceites es lípidos. Los lípidos son macronutrientes de composición y propiedades químicas similares, que pueden ser líquidos (aceites) o sólidos (grasas, ceras) a temperatura ambiente y son insolubles en agua o alcohol.

La diferencia entre un lípido sólido a temperatura ambiente de uno líquido a temperatura ambiente, recae en el nivel o cantidad de insaturaciones en sus cadenas de ácidos grasos. Entre menos insaturaciones tenga, más compacto se hace el lípido y más probabilidades tiene de resistir al calor, entre más insaturaciones tenga, más susceptible serán al calor y se “derretirá” más rápido.

Grasas sinónimo de infartos

Durante años, se recomendaba evitar las grasas saturadas, dado a que esa misma resistencia a “ceder” ante el calor, la presentan al evitar derretirse en el cuerpo y por ende generan tapones en las arterias (aterogénicas). Esto conlleva a enfermedades serias y de alto peligro para el corazón. Es bien conocido que los ácidos grasos como el Láurico (12:0), Mirístico (14:0) y Palmítico (16:0), todos sólidos a temperatura ambiente, son aterogénicos.

El aceite de coco, como la leche, crema y la pulpa de coco, se compone en gran medida por cadenas saturadas cortas y medianas de ácidos grasos. De la composición total del aceite de coco, más del 86% son grasas saturadas y menos del 8% son grasas insaturadas. Ademas, casi el 70% del total, lo componen los ácidos grasos 12:0, 14:0 y 16:0, los cuales son clasificados como aterogénicos.

Si bien esta suposición era correcta, hoy en día se recomienda balancear más la ingesta de lípidos y procurar consumir lípidos tanto saturados como insaturados (y poli-insaturados) en una relación de 1:1:1, esto porque tratar de consumir solo lípidos de perfil insaturados, también trae consecuencias.

Aceites sinónimo de cancer

Las insaturaciones presentes en los aceites, también genera la presencia de electrones libres. Estos electrones, son “atacados” por átomos de oxígeno, que reemplazan la insaturación y se enlazan ellos, oxidando el aceite. Por esta razón, los aceites se oxidan más rápido que las grasas y eso mismo ocurre en nuestro cuerpo una vez consumidos los lípidos. Esta oxidación de aceites en nuestro cuerpo, puede llevar a la aparición de enfermedades como el cáncer.

En la actualidad, los aceites industriales son enriquecidos con antioxidantes como la vitamina E, para evitar el ranciamiento u oxidación del aceite prematuramente. Esta adición también nos protege una vez consumido el aceite, esto combinado con el consumo de otros antioxidantes en nuestra dieta, hace que la ingesta de aceites mono y poliinsaturados no sean tan perjudiciales para nuestra salud como podrían llegar a serlo.

El verdadero oro del caribe.

Sin embargo, a pesar de los datos suministrados aquí, estudios han demostrado que el consumo de aceite de coco VIRGEN, disminuye los niveles de lípidos en la sangre, como lo son los triglicéridos, fosfolípidos y el colesterol total, disminuyendo el LDL y el VLDL (malos) y aumentando el HDL (bueno). Inclusive, se ha demostrado que puede llegar a disminuir la obesidad abdominal, por causa de estas caracteristicas.

El perfil lipídico del aceite de coco es importante en ácidos grasos de cadena mediana (58%), que son absorbidos más fácilmente por el cuerpo, y por ende, el cuerpo los utiliza preferiblemente como fuente de energía inmediata y no como reserva de energía. Por esta razón, el aceite de coco es muy deseado entre atletas de alto rendimiento, pero también para realizar comidas para bebés y en terapias para malnutridos.

La diferencia entre el aceite de coco virgen y el aceite procesado, es que durante operaciones como el blanqueamiento, desgomado y desodorizado, las propiedades que le brindan estabilidad oxidativa al aceite se pierden, dado a la perdida de componentes como fosfolípidos, carotenos o tocoferoles.

Otros beneficios…

Además, ayuda a incrementar la absorción de calcio y magnesio en el cuerpo y se le atribuyen beneficios anti-microbianos dado a la presencia de monolaurina, un monoglicérido derivado del ácido láurico, esta sustancia, por ejemplo, previene a los infantes de contraer virus, bacterias o infecciones, esta sustancia también se encuentra en la composición de la leche materna.

Además se ha demostrado que, gracias a su perfil fenólico, es capaz de prevenir la formación de peróxidos y por ende la oxidación del LDL. Otros beneficios, como el efecto preventivo del daño capilar se le han atribuido, gracias a su afinidad con las proteínas del cabello, su bajo peso molecular y a las cadenas lineales de sus ácidos grasos.

No todo lo que brilla es coco.

Si bien se han hablado maravillas hasta ahora del aceite de coco y sus propiedades, hay que tener cuidado y moderación en su consumo. Como lo he mencionado en artículos anteriores, el secreto está en el equilibrio y una dieta balanceada.

Estudios han demostrado que países que consumen gran cantidad de aceite de coco, también son son países con alto índice de enfermedades cardiovasculares, tal es el caso de Trinidad y Tobago. Esto posiblemente porque no tienen, además,  un consumo al menos moderado de lípidos con insaturaciones.

Aunque existe una asociación genética con el padecimiento de enfermedades coronarias, aún existe una relación fuerte entre el consumo de grasas y los ataques al corazón. Por otra parte, también se relaciona la ingesta de grasas saturadas, con la generación de resistencia a la insulina e hipertensión.

Si bien las grasas saturadas aún se encuentran del lado negativo de los lípidos, las cadenas cortas y medianas de las mismas se han estado viendo con buenos ojos por parte de los investigadores. Lo más recomendado es realizar un mezcla en la dieta conteniendo tanto ácidos grasos saturados, ojala de cadena mediana como el aceite de coco, junto con ácidos grasos insaturados, como los aceites de girasol, maíz o soya para obtener los beneficios de ambos y fortalecer las deficiencias que tienen por individual.

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Categorías: Mito o realidad

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