Que el azúcar es malo porque lo refinan mucho, pues compremos azúcar sin refinar…pero el azúcar es malo porque promueve la diabetes (y aparte es muy calórico), pues compremos este sustituto sin calorías…¡Pero es cancerígeno (no demostrado aún)!, entonces este otro… ¡Pero dicen que da cáncer también (sigue sin demostrarse nada)! bueno, existe esta opción natural… este sabe un poco amargo al final, además también es refinado… ¿Entonces de cuál consumimos?

Esta es la triste vida de los edulcorantes, ninguno termina de convencer a los más estrictos consumidores, y los que sí logran generar comentarios positivos, como la miel de agave o la misma miel de abeja, son algo exclusivos (costosos) y aún así son opciones calóricas, por lo que para los diabéticos o los que están en una dieta restringida en calorías, tampoco logran ser una buena opción a sus necesidades.

La RAE define como edulcorante a aquella sustancia que endulza cualquier producto de sabor desagradable o amargo, ya sean sustancias naturales (como la miel, azúcar de caña, etc.) o sintéticas (como la sacarina, sucralosa, etc.).

El menos malo

Sinceramente creo que cada edulcorante se adecua a cada necesidad. Si usted no es diabético o si usted no está en dieta, no necesita usar sustitutos, lo que necesita es disminuir la cantidad de azúcar (refinada o no) que consume, para no llegar al punto de tener que eliminarla del todo en un futuro (debido a alguna enfermedad).

Si por el contrario, usted ya es diabético y de por sí, no puede (o debe) consumir azúcares, no le queda de otra que usar sustitutos y a diferencia de lo que se anda diciendo por ahí, aún no se ha demostrada nada en contra de ellos. Además, de llegar a demostrarse algo en un futuro en contra de algún endulzante, opciones de sustitutos es lo que sobra hoy en día, se cambia y listo (como se ha estado haciendo siempre basado en meras especulaciones).

Inclusive, con el tiempo, se puede llegar a eliminar del todo el consumo de azúcar, disminuyéndolo paulatinamente de productos como el café, té, batidos de frutas o algunas otras preparaciones con frutas dulces, entre otros.

“Y esto para mi, es la mejor opción cuando se trata de edulcorantes, tanto naturales como sintéticos, tratar de evitarlos lo más que se pueda. Y lo digo sean diabéticos o no.”
Lo que se dice

Casi que desde el nacimiento del primer sustituto de azúcar, nacieron los primeros discursos en contra. Hay que ver todo el panorama y saber que hay mucho en juego, tanto para los productores de sustitutos, como para la misma industria azucarera. Ninguno quiere dejar de endulzar corazones para no salar sus propios bolsillos.

La asociación Americana contra el cáncer, a pesar de los muchos intentos de los detractores, sigue proclamando los sustitutos de azúcar como seguros, ya que no han podido demostrar, con una base científica lo suficientemente clara y contundente, la supuesta relación con la generación de cáncer. Por otro lado, la autoridad europea sobre seguridad alimentaria, sigue evaluando muestras y tampoco ha podido demostrar nada en contra de los sustitutos.

Estoy de acuerdo, como se dice, que el azúcar endulza la vida y endulza el corazón, pero también dicen, que mucho dulce empalaga. Un té de limón endulzado con miel es irreemplazable, pero por ejemplo, las bebidas carbonatadas, que no son indispensables en nuestra dieta, ya tienen versiones sin azúcar muy similares a las regulares u originales (que de por sí, contienen una exagerada cantidad de azúcar), las cuales podemos escoger en su lugar.

La clave, como lo es en todo lo relacionado a la dieta humana, es la mesura, y en este caso lo digo refiriéndome a ambos lados de la acera. No se puede exagerar en el consumo de azúcar de mesa – lo digo por el aporte de calorías y también por su asociación con la diabetes – ni tampoco se puede endulzar todo con sustitutos, si realmente no lo necesitan.

“Escojan bien los momentos y los productos en los cuales consumir azúcar, sustituto o ninguna de las dos y no tendrán problemas en el futuro.”

 

Bibliografía:

Artículo del periódico La Vanguardia de España sobre sustitutos del azúcar.

Lim, U., et al. 2006. Consumption of Aspartame-Containing Beverages and Incidence of Hematopoietic and Brain Malignancies. Cancer Epidemiol Biomarkers. 15 (9). 1654-1659.

 

Categorías: Mito o realidad

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