¿Sabias que puedes eliminar la razón de esos molestos “gases” causados por la ingesta de frijoles en tu alimentación? Dentro de los macronutrientes inherentes del frijol, hay varios tipos de carbohidratos que nuestro sistema es incapaz de digerir, de los cuales, existen 3 que podemos eliminar incluso antes de cocinar el alimento.  Se trata de los oligosacáridos llamados Rafinosa, Estaquiosa y también la Verbascosa.

Estos azucares de cadena mediana provenientes de algunos alimentos (dentro de los que se encuentran las leguminosas como el frijol) tienen una estructura molecular la cual nuestro sistema digestivo es incapaz de sintetizar (intestino delgado) y por ende digerir, por lo que pasan al intestino grueso completas y se fermentan gracias a la acción de las bacterias presentes naturalmente en el colon. En otras palabras, se genera un acumulado de gases en nuestro sistema digestivo, que liberamos en forma de flatulencias.

“Esta situación es similar a la que atraviesan los intolerantes a la lactosa, con la salvedad que nos pasa a la mayoría y en menor medida (solo provoca flatulencias).”

¡Esta situación la podemos evitar!

Para nuestra suerte, estas 3 sustancias, son bastante hidrosolubles, esto quiere decir que son solubles en agua y que, con el debido tiempo, podemos eliminarlas a través del lavado de los mismos.

Los frijoles, por lo general, llegan a nuestra alacena después de un proceso de secado, por lo que para poder extraer estos carbohidratos “enemigos”, es importante que primero el frijol se hidrate, para que luego, estos carbohidratos puedan migrar al exterior del frijol. Por esta razón es recomendado dejar en remojo los frijoles al menos unas 8 horas (entre más tiempo queden en remojo, mejor va a ser el resultado de la extracción) antes de cocinar, para asegurar una mejor digestión de los mismos.

Además, es importante hacer un exhaustivo drenaje del agua de remojo (¡NI SE TE OCURRA COCINAR LOS FRIJOLES CON EL AGUA DE REMOJO!), entre mejor laves los frijoles luego del remojo, menor probabilidad de que queden remanentes de las sustancias extraídas durante la noche en los frijoles que vas a cocinar.

“De nada habrá valido tu esfuerzo si no dejas los frijoles en remojo las suficientes horas y si no drenas el agua de remojo y cualquier remanente.”

Recuerda que los frijoles son fuente de fibra, antioxidantes, minerales y amino ácidos que, junto con los amino ácidos aportados por el arroz, completan los amino ácidos esenciales para el cuerpo, además, son muy importantes en el consumo de una dieta balanceada y se habla de su posible efecto contra el cáncer de colon. Por eso trata de introducirlos en tu alimentación, al fin y al cabo, ya no puedes poner de excusa, que te generan “cólicos”…

¡Extra! Muchas veces la harina de frijol de soya (mejor conocida solo como harina de soya), u otras harinas de leguminosas, a la hora de procesarlas y fabricarlas, no son sometidas a ningún tipo de operación de extracción de carbohidratos no digeribles, por lo que a la hora de consumirlas, o consumir productos que la contengan, es esperable que nos vayan a provocar flatulencias.

 

Bibliografía:

Belitz, H. D. & Grosch, W. 1997. Química de los alimentos. Acribia S. A. Zaragoza.

Campos-Vega, R., et al. 2013. Common beans and their non-digestible fraction: Cancer inhibitory activity – an overview. Foods, 2 (3). 374-392. Suiza.

Jinich, et al., 2017. Síntomas y signos cardinales de las enfermedades. 7 ed. El manual moderno S.A., México.

Serrano, J. & Goñi, I. 2004. Papel del frijol negro phaseolus vulgaris en el estado nutricional de la población guatemalteca. ALAN, 54 (1). 36-44. Venezuela.

Categorías: Tips

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